Criptocheque vs Criptomoneda

He estado oyendo estos ( feos ) términos recientemente. Corresponden a dos aproximaciones diferentes para realizar una de las tareas más veces encomendadas a blockchain: la transferencia de fondos.

Bitcoin, fue creado principalmente para resolver este problema, y lo realiza mediante transferencia directa de criptomoneda. Grosso modo, modela un criptomoneda dentro de un blockchain, esta criptomoneda puede ser troceada y transferida en transacciones consensuadas por la red. Únicamente el dueño de un Bitcoin (o fracción de Bitcoin) puede enviar dicho Bitcoin a otro usuario.

criptocheque

Que el emisor y el receptor acepten la misma criptomoneda (ie. Bitcoin) no es frecuente. Y aunque existen soluciones para trabajar con monedas reales dentro de blockchain, existen problemas adicionales a este tipo de transferencias, que en ciertos escenarios hacen recomendable el pago con criptocheques.

Pagar con criptomonedas requiere tener fondos inmovilizados

Esto ocurre a dos niveles: Por parte del emisor, es necesario disponer de una cuenta con fondos, que normalmente no se crea ex proceso y con la cantidad justa para una transferencia. De hecho, si hablamos de micro pagos, nos será complicado realizar una compra de bitcoins de menos de 100$. Dada la escasez de receptores que aceptan criptomonedas, dichos fondos se pueden considerar inmovilizados.

Esta inmovilización tiene un coste asociado, en forma de comisiones de cambio; a la entrada y a la salida y además tiene riesgos asociados a la gran fluctuación de las criptomonedas hoy en día. De un momento a otro, el valor de tus fondos inmovilizados puede verse profundamente alterado.

El otro nivel implicado son los posibles intermediarios, especialmente las pasarelas de pago (Bitcoin no tiene pero otras redes si) como podría ser nuestro banco en un futuro cercano. Estos intermediarios también tienen que tener inmovilizado para ejercer de pasarelas. Sus costes nos importan, porque nos serán repercutidos con toda probabilidad.

Además, si se trata de una compra de un bien o servicio que requiere un tiempo para ser entregado, el pago con criptomoneda se está realizando en el momento del pedido. Esto nos lleva a un problema mayor: nuestros fondos pasan a manos de terceros en los que tenemos que confiar. Para solucionar esto se puede utilizar un smartcontract a modo de carta de crédito, pero esto generalmente alarga mucho más el tiempo de inmovilización de nuestros activos.

Las transferencias y los pagos no son lo mismo:

Y si no que se lo digan a PayPal.

Una transferencia tradicional deja descubiertos tanto al emisor como al receptor. PayPal entendió que un pago es una transferencia asociada a la entrega satisfactoria de una mercancia, y que puede ser revocado si se dan condiciones muy claras.

Una transferencia de criptomoneda no es un pago, porque no tiene una referencia al elemento comprado, sus características y condiciones de entrega, ni tiene mecanismos para retrotraer el pago si el bien o servicio no cumple las especificaciones y es devuelto.

Para ello es necesario utilizar un smart-contract, pero los smart-contracts con criptomoneda suelen inmovilizar nuestros activos a la espera de una resolución definitiva del proceso de venta.

La inmovilización no es un problema menor: He visto bastantes iniciativas que presentaban una implementación de un bono con smart-contracts. Están condenados al fracaso por no tener en cuenta que cuando se emite un bono es para captar dinero y usarlo. Si captamos dinero y lo congelamos para poder asegurar su devolución (junto con fondos adicionales para los intereses), no podemos usarlo

¿Para qué alguien querría pedir fondos en esas condiciones?

Al igual que los bonos reales no están basados en inmovilizados para poder funcionar, lo mismo podemos hacer con los cheques.

Criptocheques:

Los cheques actuales se basan en un compromiso de pago legalmente vinculable. Lo que viaja con un cheque no es dinero, sino un compromiso. (La palabra cripto-pagaré sería mas adecuada, pero tiene menos gancho)

Un cheque puede tener una fecha de cobro y un receptor. Robar un cheque nominal, no tiene mucho sentido, se pueden enviar por correo postal normal.

Su mayor problema es que a la hora del cobro no disponga de fondos, en cuyo caso acudiremos a la policía a poner una denuncia.

Un criptocheque tiene los mismos problemas y alguna ventaja más:

  • Puede ser nominal, y hacer que sea inútil robarlo.
  • Puede ser vinculado a una venta, pudiendo ser retrotraído por un arbitro (como en los pagos por pay-pal). Según lo argumentado anteriormente, convertiría la transferencia en un pago.
  • Puede tener cualquier tipo de clausulado que sea necesario (tipos de cambio, fechas de ejecución, pagos fraccionados, recargos de cualquier tipo, etc).
  • Podría ser un documento legal, puesto que tanto su creación como todas sus transacciones están firmadas digitalmente. Actualmente no hay legación especifica para smart-contracts, pero son transacciones vinculantes a nivel técnico.
  • No requiere que inmovilizar fondos.

Lamentablemente no es aplicable en todos los escenarios puesto que sin un marco legal (sin poder ir a la policía) solo es aplicable con partners confiables o parners con los cuales podamos construir un marco legal.

Para construir este marco legal se pueda firmar un contrato legal, en el que ambas partes den validez contractual (legal) a los cripto-cheques, y a las transacciones firmadas digitalmente que se registren en un tipo concreto de cripto-cheque.

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