Democracia en la red; votando.

Uno de los grandes retos burocráticos que existen hoy en día son las votaciones. Movilizar a una gran comunidad para que físicamente lleve unos formularios (votos) a un sitio físico para que después dichos papeles lleven un proceso altamente tradicional, es caro. Pero por ahora es el método más seguro.

Pero no siempre será así y ya tenemos las piezas para llevarlo a cabo.

vote

Existen dos tipos de votaciones, las anónimas y las públicas. De ente las publicas los casos más destacables son las votaciones de una junta de accionistas o las votaciones de nuestros representantes los políticos.

Votaciones Púbicas

En este caso Blockchain es la solución ideal, es transparente, público y trazable. Además técnicamente muy sencillo.

En el caso de las juntas de accionistas cada acción, entendida como un activo electrónico permitiría a sus poseedores realizar dos acciones: Vender dicha acción y votar por dicha acción.

En el caso de  los políticos el activo sería el acta de diputado. En este caso a mi personalmente me gustaría que el voto contuviera además un enlace a la justificación, pero este blog no es de política…

Votaciones anónimas

Sin embargo cuando tratamos de los votos de los ciudadanos todo cambia, puesto que es vital que los votos de los ciudadanos sean anónimos. Sin perder de vista el resto de problemas, tenemos que conseguir:

  • Que los votos de los ciudadanos sean anónimos
  • Que ningún colectivo pueda modificar los votos
  • Que las elecciones sean verificables
  • Que todos los votantes puedan emitir su voto, pero que nadie pueda votar múltiples veces.
  • Que sólo puedan votar los votantes censados
  • Que nadie pueda impersonar ni invalidar el voto de nadie.
  • Que el sistema sea accesible a todo el mundo

 

Ignoraremos en este artículo el mayor de los problemas: que sea accesible a todo el mundo, puesto que blockchain es hoy por hoy difícil para todos los públicos, pero esto cambiará con el tiempo (o eso espero)

El problema diferencial de las votaciones anónimas, respecto de las publicas es como conseguir votaciones anónimas limitadas al censo.

Una de las soluciones que más populares es utilizar la e-identidad. De manera que la identidad digital del votante es utilizada como el activo que permite realizar el voto. Propuestas como “Hidentity“,  permiten utilizar autenticadores externos dentro de blockchain. En este caso utilizarían la oficina del censo como autenticador externo y el DNI electrónico como almancen de las claves del usuario.

La solución es suficientemente buena para la mayoría de los países, pero la oficina del censo sería capaz de relacionar los votos con los votantes. Los sistemas democráticos desarrollados por las democracias establecidas son los que se siguen utilizando cuando llegan los dictadores. Yo no querría que la oficina del censo de Venezuela tuviera ese control si yo fuera un opositor y nunca se sabe cuando puede ocurrir una situación similar en cualquier democracia.

No obstante para conseguir una seguridad suficiente solo hacen falta dos cosas:

  • No usar la identidad de usuario y la autorización del censo directamente, sino enmascararla utilizando protocolo de conocimiento cero (zero knoledge proof).

Adicionalmente en redes blockchain con moneda asociada (bitcoin, ehtereum, etc.) es interesante que no se pueda tampoco trazar el “seguir el pago por votar”, y ya de paso, que votar sea gratis, pero eso es posible.

  • Evitar que el voto sea trazado de la dirección de internet. Ahí blockchain tiene poco que aportar, pero TOR si. O por lo menos eso opinan en v-initiative.org

El uso de blockchain es esencial para poder realizar las votaciones del futuro. Ya esta preparado para soportar todo tipo de votaciones púbicas. Y los gobiernos ya están estudiando como realizar las votaciones  anónimas, que cada día están más cerca.

 

 

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